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Una tensión arterial de 130 ya no es una buena noticia según el estudio Sprint

Fecha: 
5 Abr 2016
Por: 
Ejercita El Corazón
Categoría: 
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Aunque se considera que la presión arterial normal es aquella que está por debajo de los 120 milímetros de mercurio (mmHG) cuando el corazón se contrae –la conocida como presión sistólica– no se considera hipertensa a una persona hasta que alcanza los 140 mmHG. Pero tras el estudio Sprint, esto es algo que podría cambiar en muy poco tiempo.

 

En menos tiempo del previsto el Lung and Blood Institute, un organismo dependiente del Gobierno de EEUU, ha procedido a la interrupción prematura del ensayo 'Sprint', el mayor realizado hasta la fecha sobre la presión arterial, pues sus resultados son ya lo suficientemente sólidos. El Instituto consideró oportuno dar por acabado el estudio por cuestiones éticas, pues su continuación ponía en riesgo a la mitad de los participantes.

¿Qué ha revelado el estudio?

Los 9.361 pacientes participantes en el ensayo, que ha durado más de tres años, fueron divididos en dos grupos: la mitad de los participantes mantuvo su presión sistólica por debajo de 120, y la otra mitad mantuvo la tensión al borde de lo considerado hasta ahora como saludable, por debajo de 140. Pues bien, entre los pacientes del primer grupo (el que respondía a unas hipotéticas nuevas recomendaciones) ha habido un 26% menos de muertes y un 38% menos de casos de fallo cardíaco. El ensayo muestra que las personas con una presión arterial inferior a 120 tienen menos riesgo de padecer complicaciones cardiovasculares.

Es muy probable que los resultados de este estudio provoquen un cambio en la práctica clínica. Esto va a animar a que los profesionales se decidan a tratar antes a los pacientes o revisar la medicación para que sea más contundente

Se espera que los resultados de este estudio provoquen que algunos profesionales cambien su criterio, o revisen la medicación para que sea más contundente, sobre todo para los pacientes mayores de 50 años con un factor de riesgo cardiovascular además de la hipertensión, como aquellos que participaron en el ensayo.

Como explica el cardiólogo Marc Alan Pfeffer en 'The New York Times', hasta ahora, si un paciente de 50 años con colesterol u otro factor de riesgo cardiovascular iba a consulta con una presión sistólica de 136, tenían que decirle “bien hecho”. Ahora, asegura, se siente obligado a recetarle más medicamentos antihipertensivos: “De lo contrario, estaría perdiendo la oportunidad de ayudar a un ser humano”.

Lo mejor es que la tensión no supere los 120

Las conclusiones del ensayo han sorprendido a los cardiólogos, no sólo por los elevados porcentajes de reducción de riesgos, sino porque no ha habido diferencia entre los pacientes de mayor edad y los más jóvenes. Por norma general la presión arterial aumenta con la edad. Hay quien piensa que esto no es malo, pues las personas mayores necesitan que una mayor irrigación sanguínea del cerebro y con una tensión demasiado baja sufrirían mareos y desmayos. Lo habitual en la actualidad es dejar que los ancianos tengan la tensión alta, aunque nunca por encima de 150, pero este estudio parece confirmar que también entre las personas mayores lo mejor es que esta no supere los 120.

Esto no quiere decir que los pacientes que cumplan a rajatabla con este objetivo no tengan ninguna complicación. Según las conclusiones del estudio, en torno al 5% de los pacientes (220 personas) en el grupo de la presión a 120 tuvieron serias complicaciones en el transcurso del ensayo: la presión arterial era tan baja que sufrieron mareos, desmayos e, incluso, lesiones de riñón. Entre los pacientes del grupo de la presión a 140 también hubo complicaciones de este tipo, pero menos: las sufrieron 118 personas.

Los médicos también temían que entre los pacientes más mayores del grupo con la tensión más baja se diera una complicación habitual como son los conocidos bajones de tensión que se experimentan cuando nos levantamos después de estar un buen rato sentados. Pero estos descensos bruscos de la tensión ocurrieron con más frecuencia entre los pacientes del grupo con el umbral de tensión más alto.

Todo apunta a que este ensayo forzará a cambiar las recomendaciones sobre la hipertensión primero en EEUU –la American Heart Association ya se ha reunido para debatir la cuestión– y, después, en el resto de países.

FUENTES DE LA INFORMACIÓN

www.sprinttrial.org

www.nytimes.com

www.nejm.org

www.nytimes.com