Dormir mal incrementa el riesgo de enfermedad cardiovascular

Fecha: 
12 Jul 2016
Por: 
Ejercita El Corazón
Categoría: 
Compartir en: 

La falta de sueño conlleva, en tan solo una semana, alteraciones en el metabolismo del colesterol, lo que aumenta el riesgo de arteriosclerosis y, por tanto, de enfermedad y mortalidad cardiovascular.

Dormir es una parte fundamental de nuestro ciclo vital. La falta de sueño no solo conlleva que nos sintamos más fatigados e irritables, sino que puede tener efectos muy nocivos sobre nuestra salud.

Numerosos estudios han demostrado que la carencia de sueño provoca, a corto o medio plazo, alteraciones del sistema inmune, del metabolismo de los carbohidratos y de las hormonas que regulan el apetito.

La falta de sueño se asocia a un mayor riesgo de deterioro cognitivo y de distintos problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad. Y a todo ello se aúna, como muestra el estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Helsinki (Finlandia), que la falta de sueño conlleva, en tan solo una semana, alteraciones en el metabolismo del colesterol, lo que aumenta el riesgo de arteriosclerosis y, por tanto, de enfermedad y mortalidad cardiovascular.

El estudio de la Universidad de Helsinki ha evaluado el impacto de la acumulación de falta de sueño sobre el metabolismo del colesterol a nivel de la expresión génica y de las cifras de lipoproteínas en sangre –sobre todo, de las lipoproteínas de alta densidad (HDL), comúnmente conocidas como ‘colesterol bueno’–.

mapa_sueno_v3.pngSus autores apuntan que, «una simple muestra de sangre puede ofrecer información sobre la activación de cualquier gen y, a la vez, sobre las concentraciones de cientos de metabolitos. Por tanto, nos brinda la oportunidad de buscar nuevos factores de regulación y vías metabólicas implicadas en una función específica del organismo».

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores analizaron la expresión de los genes implicados en la regulación del transporte del colesterol en personas con una buena calidad del sueño y en sujetos que, ya fuera en su vida cotidiana o porque así se provocó en el laboratorio, dormían menos horas de las recomendadas. De acuerdo con los resultados, la actividad de estos genes fue significativamente menor en las personas con falta de sueño. El análisis de los metabolitos mostró que las personas con falta de sueño tenían niveles inferiores de HDL en sangre que aquellas que dormían bien.

Las conclusiones han sido claras, la falta de sueño en una semana es suficiente para que se produzcan alteraciones en el metabolismo y el sistema inmune. El estudio aporta nuevas evidencias sobre el impacto, ciertamente negativo, de una mala calidad del sueño sobre la salud. En este caso concreto, alerta sobre el efecto de la falta de sueño sobre nuestros vasos sanguíneos, para lo cual tan solo se requiere que durmamos mal a lo largo de una semana.

FUENTES DE CONSULTA:

asenarco.es

www.ses.org.es

www.abc.es

www.eldiario.es